martes, 9 de julio de 2013

MACHINAE IV: LA MÁQUINA ELEVADORA DE "RUEDA DE RATÓN".

      Desde ARKEOGRAFIA lamentamos el retraso en la publicación de esta entrada, ya anunciada hacía tiempo, pero que, debido a motivos estrictamente académicos, no ha podido ver la luz hasta ahora.
     La construcción de época romana alcanzó unas cotas de monumentalidad y perfección que tardaron mucho tiempo en volver a ser siquiera igualadas. Ello no hubiera sido posible sin el empleo de ingenios mecánicos que, utilizando principios físicos y mecánicos simples, y ya conocidos en épocas precedentes, y combinándolos entre sí, permitieron una mayor eficacia y eficiencia constructiva.
     La grúa que aquí se reproduce, quizá el modelo más grande y complejo de los utilizados en la Antigüedad, combina dos principios fundamentales de elevación de cargas: poleas múltiples o polispastos que permiten reducir el esfuerzo necesario para elevar cargas pesadas; y torno elevador que otorga al conjunto un movimiento continuo y capaz de ser controlado.




 
     En este caso el torno elevador es accionado mediante una pareja de ruedas gemelas de tambores huecos conectadas directamente en los extremos de su eje. La energía necesaria para hacer mover esas grandes ruedas proviene del esfuerzo de varias personas caminando en el interior de los tambores.


     Esta máquina se completa con un enorme bastidor en forma de "V" invertida en cuyo extremo se coloca el polipasto de elevación que soporta el peso de la carga a levantar. El bastidor podía ser basculado hacia adelante o hacia atrás a través de dos pares de tirantes de fijación acoplados en diferentes puntos del bastidor y accionados mediante tornos impulsados bien mediante palancas o bien mediante radios salientes en los extremos del tambor.





     Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz varias representaciones de este tipo de ingenios mecánicos, siendo la más conocida, por la espectacularidad de su escena, la que figura en el bajorrelieve marmóreo que formaba parte de la decoración del monumento funerario de la familia de constructores de los Haterii, de época de Domiciano, hoy conservado en los fondos del Museo Gregoriano Profano, perteneciente a los Museos Vaticanos, en Roma.

El equipo de ARKEOGRAFÍA espera que disfruten de las imágenes tanto como nosotros lo hemos hecho durante el proceso de modelado y elaboración de este impresionante mecanismo.

4 comentarios:

  1. Impresionante desarrollo de maquinaria para trabajo de construcción.

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  2. Impresionate desarrollo de maquinaria para construcción.

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  3. El artefacto en sí es impresionante, cierto, pero más impresionante es pensar que hace 2.000 años la civilización romana ya utilizaba estos ingenios para llevar a cabo grandes programas constructivos. La prueba más certera de su uso nos ha llegado a través de la epigrafía, las representaciones en las pinturas murales y los relieves labrados en soporte pétreo. Saludos.

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  4. Muy interesante, impresiona ver la tecnología que se utilizaba hace 2000 años. Intuyo que se tardarían varios siglos en volver a los niveles tecnológicos del Imperio Romano. Verdaderamente impresionante.
    Saludos desde QuiQue Alien

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