lunes, 3 de noviembre de 2014

EL FORO DE LA CIUDAD HISPANORROMANA DE SEGOBRIGA

     Excavado entre los años 2000 y 2005, el complejo forense de Segobriga es el último de los recintos urbanos exhumados en su totalidad e incluidos en los itinerarios visitables de este yacimiento arqueológico.
     El conjunto consta de una gran plaza, descubierta y enlosada, de forma ligeramente rectangular (38,60 metros de norte a sur y 32,70 metros de este a oeste). El pavimento estaba conformado por grandes planchas de caliza local extraídas de unas canteras cercanas y perfectamente escuadradas que se han conservado parcialmente en muy buen estado (se conserva in situ aproximadamente el 50% de pavimento original). El área abierta de esta plaza quedaba delimitada perimetralmente por una hilada de sillares sobreelevada respecto al pavimento.
Vista cenital de la plaza forense. Su configuración cuadrangular permite una disposición perimetral de las dependencias más importantes que dan servicio a este espacio público. El acceso principal se realizaría a través de una escalinata monumental por la parte inferior de la imagen; la basílica ocuparía la totalidad del lado superior; los lados izquierdo y derecho disponen de corredores porticados de doble galería; al corredor de la derecha se abriría, en su extremo inferior, un edificio monumental identificado como la curia y una serie de recintos contiguos identificados como tabernae; a través del corredor de la izquierda era posible acceder a otro edificio, dotado de criptopórtico y sobreelevado por encima de un decumanus cuya funcionalidad no está del todo clara.

     Aproximadamente en la parte central de la plaza forense se conserva el basamento de un gran monumento, de planta cuadrada (7,80 metros de longitud y 7,48 metros de anchura), formado a base de grandes sillares de piedra caliza. Los bloques presentan en su superficie los orificios para alojar las espigas metálicas de anclaje de una barandilla o balteus perimetral, así como las huellas del arranque de los bloques inferiores de un gran pedestal. Este monumento debió de estar compuesto por un grupo escultórico con figuras de mármol y de bronce, a juzgar por los hallazgos realizados in situ durante el transcurso de las excavaciones arqueológicas.
Imagen aérea del área forense vista desde el ángulo noroeste. Obsérvese la disposición del monumento escultórico en el espacio central de la plaza, así como la ubicación de los edificios más representativos e importantes de la vida pública en la ciudad de Segobriga en época romana.
A los pies del monumento central, en su parte frontal, se han conservado las huellas de una gran inscripción que supera los 16 metros de longitud y que presenta la peculiaridad (no exclusiva del foro segobrigense, pero sí ciertamente notable) de estar formada por letras de bronce (litterae aureae). Esas letras, de gran formato dado que alcanzan los 32 centímetros de altura, estaban insertas en unos alveolos previamente labrados en las losas del enlosado de tal manera que no constituyesen un obstáculo para la circulación. Aunque las letras broncíneas se han perdido, la forma de los alveolos y la posición de las grapas de fijación han permitido la transcripción del texto conservado. Éste hace referencia a un acto privado de evergetismo, en el cual un personaje notable de la ciudad (es posible que originalmente la inscripción contuviera la identidad de un segundo personaje, pero ese tramo se ha conservado parcialmente, haciendo imposible su interpretación) asume con sus recursos personales parte o la totalidad de los costes generados por la pavimentación de la plaza forense.
Detalle del monumento central de la plaza forense, dotado de un basamento que sobresale del nivel de enlosado y de un cuerpo central rodeado de una balaustrada o balteus. Obsérvese la inscripción realizada con letras de bronce que discurre a los pies del monumento central.



     Siguiendo con la plaza forense, es notable destacar la presencia en el extremo meridional de un pozo de sección cuadrada, orientado con precisión hacia los puntos cardinales, que se ha venido interpretando como un mundus o pozo votivo al parecer relacionado con los rituales fundacionales de la construcción de este recinto.
Vista del interior de la plaza forense desde el ángulo suroeste. Se puede apreciar el aspecto frontal del monumento central y el pozo cuadrado, al nivel del pavimento, ubicado junto al corredor porticado meridional. Este pozo ha sido identificado como un mundus o pozo votivo fundacional.


     Aunque la visión que en la actualidad presenta el área de la plaza forense corresponde a un amplio espacio abierto y diáfano, en la época de uso su aspecto debió de ser muy diferente ya que, paulatinamente, toda el área fue poblándose de pedestales y estatuas que debieron configurar un panorama ciertamente impresionante. Gran parte de los pedestales de estatua no se han conservado in situ, pero se tiene certeza de su existencia gracias a las improntas dejadas en las losas de pavimento. Se pueden distinguir dos tipos de representaciones estatuarias que estuvieron presentes en el foro de Segobriga: por un lado las estatuas ecuestres, es decir, aquellas que representan a personajes a caballo; por otro lado, las estatuas que representaban a personajes estáticos, de pie, ataviados con toga. Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el ámbito de la plaza forense han recuperado evidencias de ambas tipologías estatuarias, sin embargo hay que destacar la presencia, en el extremo oriental del flanco sur de la plaza, de un grupo de al menos cinco pedestales ecuestres que han permanecido in situ.
Aspecto del ángulo suroriental de la plaza forense en la que se han conservado in situ un elevado número de pedestales tanto de esculturas exentas de personajes de pie como de estatuas ecuestres con la representación de importantes personajes relacionados con el patrocinio segobrigense. El pequeño templete que se aprecia en la parte izquierda de la imagen se levantó en un momento posterior a la construcción de la basílica y ocupó uno de los accesos escalonados a la misma.

     El acceso principal a la plaza forense se encontraba en el lado oeste y se realizaba a través de una gran escalera monumental que comunicaba directamente con el kardo maximus mediante una serie de arcos. Este flanco occidental se encuentra muy arrasado, pero algunas de las dovelas pertenecientes probablemente a estos arcos del acceso principal escalonado se han conservado formando parte de la estructura de algunos muros tardíos, donde pueden verse en la actualidad. Junto a esta escalera monumental debió encontrarse un acceso secundario, también escalonado, cuyos primeros peldaños se han conservado in situ. También en este lado del conjunto forense, con acceso desde el interior de la plaza, debió levantarse el templo principal, tal y como sucede en la gran mayoría de complejos forenses conocidos, y es posible que a ese templo pertenezca la potente estructura de basamento de planta rectangular cuyos restos se conservan en este flanco.
El acceso principal a la plaza forense se encontraba en el lado occidental y estaba constituido por una amplia escalinata monumental a la que se accedía directamente desde el kardo maximus por medio de una serie de arcadas de las que se han conservado algunas dovelas.
Desde el interior de la plaza, el lado norte es el que se encuentra más arrasado. No obstante los restos de las estructuras conservadas parecen indicar que probablemente en este flanco se encontraría un importante templo.
Imagen hipotética e idealizada del templo que posiblemente ocupase la parte central del flanco occidental del foro de Segobriga.

     Tanto en el flanco meridional como en el septentrional, la plaza forense se encuentra delimitada por corredores cubiertos en los que una hilera de columnas situadas en la parte central, los subdivide en dos pasillos paralelos. Los tambores de estas columnas centrales estarían decorados con rectángulos de color rojo, algunos de los cuales han sido recuperados en las excavaciones arqueológicas.
Vista del interior del corredor porticado meridional desde la primera galería. Obsérvese, adosado a la pared del fondo, el  altar dedicado al emperador Augusto. Algunos tambores de columna recuperados en el transcurso de las intervenciones arqueológicas muestran restos de decoración pictórica a base de figuras geométricas de un rojo intenso. En  la segunda galería se pueden ver las entrada a los recintos identificados tabernae.
Vista interior del corredor porticado septentrional desde la primera galería. Obsérvese la decoración pictórica que presentan algunos tambores de columna. La decoración parietal de este corredor debió completarse con un recubrimiento de placas marmóreas, cuyos restos fueron recuperados en la excavación del criptopórtico inferior.

     En el pórtico meridional, fundamentalmente en su tercio oriental, se ha localizado una notable acumulación de pedestales de estatuas que posiblemente pudiera tener relación con la presencia del altar dedicado a Augusto situado en el extremo este del pórtico. A este pórtico meridional se abre un edificio de planta rectangular, situado en el extremo occidental, construido originalmente con sillería identificado como la curia municipal. Este edificio se encuentra muy arrasado ya que su material constructivo fue objeto de expolio sistemático desde la Edad Media. Su estructura escalonada y la decoración marmórea recuperada en el curso de las intervenciones arqueológicas vienen a subrayar la importancia de este edificio.
Imagen hipotética e idealizada del edificio aterrazado y escalonado que se levantaba en el extremo occidental del pórtico meridional. Las últimas investigaciones llevadas a cabo parecen indicar que se trataría de la curia municipal, aunque los datos no son todavía concluyente. No obstante, su configuración, el uso de materiales exclusivos, así como la cuidada decoración empleada, confirman que se trataba de un edificio de una gran importancia dentro del conjunto general del foro segobrigense.
Vista aérea del recinto que acogería la curia municipal de Segobriga. El estado de los restos exhumados no permite una reconstrucción fidedigna del aspecto que este edificio pudo tener en su estado original.
     El resto del flanco meridional está ocupado por una serie de siete recintos rectangulares, dispuestos en batería, que han sido identificados como tabernae.
Vista, desde el interior de la plaza forense, de un tramo del pórtico meridional. En la pared del fondo aparecen las entradas de las tabernae.
Vista, desde el interior de la segunda galería del pórtico meridional, del muro de cierre de ese lado y las entradas a las tabernae ubicadas en dicho flanco.

     El pórtico septentrional de la plaza forense también presenta dos zonas claramente diferenciadas; por un lado, el extremo oriental se encuentra ocupado por una zona en la que se colocaron varios pedestales epigráficos y estatuas relacionadas con la familia imperial julio-claudia. La pared del fondo de este corredor norte estaría revestida, al menos parcialmente, con lastras marmóreas cuyos restos han aparecido en las excavaciones arqueológicas de ese entorno.
Vista, desde el interior del corredor porticado septentrional, de la plaza forense.

     Desde este corredor septentrional, aproximadamente en su punto central, se debía acceder a un edificio que, a modo de anexo, se extendía perpendicularmente hacia el norte. Los restos de esta estructura fueron excavados en 1999 y se corresponden con un criptopórtico que debía de servir de sustentación a una sala probablemente vinculada con la gestión y las funciones del foro. Este edificio, en su desarrollo longitudinal, debía salvar el decumanus que delimitaba el lado norte del complejo forense mediante una estructura abovedada de la que se conserva un tramo de uno de sus muros de apoyo.
Recreación hipotética del aspecto externo que pudo presentar el edificio que se anexaba al flanco septentrional del complejo forense de Segobriga. Para salvar el decumanus que discurría por ese flanco se dispuso un corredor cubierto con bóveda de cañón.
Aspecto hipotético del interior del edificio adosado al flanco septentrional del foro de Segobriga. Las excavaciones efectuadas en ese área sacaron a la luz una gran inscripción monumental dispuestas originariamente sobre una superficie curva, probablemente un ábside.
Aspecto externo del edificio de servicio adosado al flanco norte del complejo forense de Segobriga.
      Debido a la particular configuración topográfica del cerro donde se asienta la ciudad de Segobriga, las labores de aterrazamiento necesarias para conseguir el espacio necesario donde levantar el complejo forense determinaron que el mayor desnivel se encontrase en el flanco norte. Para salvar ese desnivel (más de 5 metros de altura) y conseguir la cota correspondiente al nivel de la plaza forense, se construyó un gran criptopórtico, de casi 10 metros de anchura y más de 35 metros de longitud. Este espacio se encuentra dividido en dos naves longitudinales por medio de una hilera de pilares de sección cuadrada que sirven de apoyo al pórtico superior. Esta sala tuvo una funcionalidad incierta (es posible que pudiera servir de tabularium o archivo municipal) y a ella se accedía al nivel del decumanus principal a través de dos puertas contiguas cuyos umbrales se han conservado hasta la actualidad.
Vista aérea externa del ángulo noroeste del complejo forense de Segobriga. El desnivel conseguido al efectuar el aterrazamiento de este área fue aprovechado para instalar un criptopórtico debajo del corredor septentrional del foro. Este criptopórtico, del que se conservan in situ los umbrales de dos puertas, debió de estar funcional durante la ápoca de uso del complejo forense y no es descartable su uso como tabularium o archivo municipal.
Vista desde el exterior de la entrada doble al criptopórtico norte. Junto a estas puertas de entrada, existiría una entrada de servicio que daría acceso directamente al interior de la plaza forense y de la que se han conservado in situ los primeros peldaños.
      Finalmente, el flanco oriental de la plaza forense estaba ocupado en su totalidad por el conjunto arquitectónico de la basílica, edificio de una importancia capital para la comunidad ciudadana segobrigense ya que en ella se trataban los principales aspectos relacionados con el comercio y la justicia. El acceso al interior de la basílica desde la plaza forense se realizaba a través de once tramos de escaleras delimitados por muros laterales que actuaban, a su vez, como pedestales de estatuas ecuestres. En un momento temprano, uno de los tramos escalonados fue aprovechado para levantar un pequeño templete que debió de estar ricamente decorado, tal y como lo atestigua la pavimentación conservada, formada por la combinación de distintas variedades marmóreas que contrastan cromáticamente para formar figuras geométricas. En conjunto, todo ello le debió conferir a la fachada un aspecto de monumentalidad que no sería sino un reflejo de la prosperidad y riqueza de que gozaba la ciudad en ese momento.
El flanco oriental del foro estaría ocupado íntegramente por el edificio que acogería la basílica. El acceso a la misma se realizaría mediante una serie de tramos escalonados flanqueados por pedestales destinados a soportar estatuas ecuestres. Varios tramos de escaleras, las huellas de algunos otros, así como alguno de los pedestales de estatua se han conservado y han sido sacados a la luz durante las excavaciones arqueológicas efectuadas en este recinto.
     La basílica forense de Segobriga será tema monográfico de una próxima entrada que complementará y enriquecerá lo hasta aquí expuesto. Desde ARKEOGRAFIA esperamos que el contenido de esta entrada sea de su agrado y que lo disfruten de la misma manera que nosotros hemos disfrutado con su recreación tridimensional.